Magaly Padilla
‘Tragedia tras tragedia’ en el norte de Italia
Miércoles, 06 de Junio de 2012 00:00
Escrito por Magaly Padilla
Terremotos en Italia.Terremotos en Italia.
El 2012 está siendo, sin duda, uno de los años más difíciles para la bella Italia. No sólo estamos sufriendo una grave crisis económica, altos índices de desempleo, delicados conflictos políticos, sino que ahora también dos de sus iconos más representativos e importantes  –el Vaticano y el futbol-  se están viendo envueltos en una serie de escándalos y misterios que bien podrían inspirar un par de películas.

A estos temas delicados y dolorosos para los italianos, se suma desde el pasado 20 de mayo otra verdadera tragedia y preocupación, ya que desde ese día a las 04:03 de la madrugada, un temblor con magnitud de 6.0 en la Escala Richter, se dejó sentir en casi toda la zona norte de Italia, afectando principalmente la región Emilia Romagna.

Todo aquel que haya vivido alguna vez un terremoto, sabe que es de esperarse alguna réplica, asentamientos de la tierra que en cierta forma son parte de este fenómeno, pero nadie se esperaba que desde aquel primer temblor la tierra seguiría estremeciéndose continuamente hasta el día de hoy, contando -según algunos noticieros- 600 réplicas de diferente magnitud. Sin embargo, la más fuerte se registró el pasado domingo 3 de junio a las 21.20 horas, magnitud 5.1.

Con estos continuos fenómenos y el deceso de 26 personas (hasta hoy 6 de junio), las réplicas son la tragedia después de la tragedia, y no sólo por la destrucción que estos interminables sismos han dejado tras de sí, sino por el aire de terror y angustia que se respira en las zonas afectadas. La vida de las personas que habitan la zona afectada cambió radicalmente de la noche a la mañana.

Como muchos paisanos, yo viví el gran terremoto de 1985 en México y aunque afortunadamente en la familia no sufrimos ninguna pérdida personal, me dejó muy marcada el dolor de toda una nación unida por la tragedia. 

Quizás es por eso que me duele tanto ver esta tierra que tanto amo, sufrir de la misma manera. Y aunque las pérdidas humanas de los terremotos aquí en Italia no se comparan a las del 85 en México, la gente está verdaderamente viviendo una pesadilla; hasta el 30 de mayo se hablaba de 13 mil damnificados.

La imagen es surreal, se pueden ver comunidades enteras  convertidas en fantasmas, con sus calles vacías y silenciosas. Negocios cerrados y escombros por todas partes. Entre los damnificados hay quien perdió casa y lugar de trabajo, y también hay quien a pesar de tener aún en pie su vivienda, prefiere dormir en su auto o en una tienda de campaña, por el terror a las continuas réplicas.

Edificios antiguos en ruinas.Edificios antiguos en ruinas.
Pero como siempre sucede, en medio de las peores tragedias naturales surge la fortaleza humana. Esta no es la excepción.

Cierto, a veces esto saca a flote lo peor de algunos de nosotros, como por ejemplo aquellos que aprovechan la situación para rentar campers a precios innimaginables, o una simple habitación de hotel a 200 euros la noche, sin hablar obviamente de los saqueadores a domicilio.

Pero como también es común – por desgracia- en estas situaciones hay una gran desilusión e indignación ante la respuesta del gobierno, que no ha sido tan pronta ni tan eficaz como se esperaba. 

Por ejemplo, la gente pedía al Primer Ministro Mario Monti y al presidente del Consiglio, Giorgio Napolitano, que se cancelara el desfile militar del 2 de junio, que festeja el aniversario de la República.

Los fondos deberían destinarse a los damnificados. Nadie sabe con certeza cuánto cuesta este evento, pues las cifras van desde los 2.5 hasta los 10 millones de euros. Pero no importa porque la respuesta fue negativa, el desfile se llevó a cabo, sólo que un poco más austero. 

¿Será que el gobierno tenia ya planeada una estrategia "genial"? Aumentar 2 céntimos al litro de gasolina... ¡para apoyar a sus ciudadanos en desgracia!

Claro, no quiero ser tendenciosa, hay iniciativas interesantes como la de utilizar la mano de obra de reos para la reconstrucción de las zonas dañadas, la suspensión temporal del pago de impuestos para los damnificados y una millonaria suma de euros para apoyo a las empresas afectadas.

Pero de lo que realmente tendríamos que hablar es de la parte positiva, de aquellas notas e imágenes que nos llenan de esperanza y que por supuesto recaen básicamente en la sociedad civil. 

Una fábrica de queso parmesano, afectada en su producción.Una fábrica de queso parmesano, afectada en su producción.
Me impresiona ver el nivel de organización que se ha logrado en muchas de las zonas afectadas. La gente está viviendo en las llamadas “tendopoli”, es decir, un grupo de tiendas de campaña gigantes, organizadas con los pocos recursos disponibles y ubicadas en grandes espacios abiertos. 

Ahí se encuentra también personal de la Cruz Roja (siempre presente), bomberos, ejército y policía local. Algunas tendopoli cuentan con una tienda especial para brindar apoyo psicológico a los niños y valorar su situación emocional. Y claro, nunca faltan los voluntarios de la misma comunidad o que han llegado de lejos para ayudar en lo que se pueda.

Por otro lado se encuentra el sector industrial. La Emilia Romagna es altamente productiva, a ella le debemos el famoso aceto balsámico de Mòdena, los quesos parmesano y grana padano, entre muchas otras cosas. 

Una de las fábricas de Ferrari también se ubica en esta provincia. En fin, el daño económico es inmenso, pero emociona ver cómo los empresarios intentan recuperar lo más que se pueda de entre los escombros de las fábricas y oficinas para seguir trabajando en los estacionamientos o patios de las mismas. 

¿O qué me dicen del peluquero que ofrece sus servicios en una cochera? ¿De la señora dueña de un negocio de fotografía que, acompañada por bomberos, pudo sacar material de su local para entregarlo a sus clientes y seguir trabajando en su casa de campaña?

Es un momento realmente difícil y doloroso, pues se vive minuto a minuto con el temor de una nueva réplica y sin ninguna certeza para un futuro cercano. Además, los recueros no bastan y hay muchas carencias, pero no se pierde la esperanza. El sábado pasado nació la primera bebé dentro de esta tragedia, en una de las tendopoli.

Esta es la Italia fuerte y luchona que logró reconstruir su nación después de la Segunda Guerra Mundial, y es la Italia formada por ciudadanos comunes -como cualquiera de nosotros- que frente a una tragedia se encuentra sola con el coraje y las ganas de volver a empezar, aferrándose a lo que queda. 

Es la Italia con la que me siento unida en el dolor, pero también orgullosa de haberla adoptado.



‘Tragedia tras tragedia’ en el norte de Italia

Comentarios  

 
#1 Mayra Rangel 12-06-2012 14:53
Querida Magaly, BRAVO!! por tu articulo! me encanta la manera en que vas desarrollando el tema! tocas temas muy interesantes. Felicidades!!!
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