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Por supuesto, ni una palabra, olvido total sobre la realidad de que se trataba de trabajadores y trabajadoras, pilar y sostén del sistema económico decadente.
Pero, pese a la desinformación, los indignados -cuya mecha prendió en España- regresaron al parque más unidos, aunque les hayan impedido utilizar tiendas de campaña.
No podrán acampar, pero sí permanecer en el lugar y sus estrategias continúan armándose: desde retirar sus dineros de los bancos, hasta continuar con acciones en contra de los inmorales.
Y aunque el dato es que Estados Unidos cuenta con 46 millones de pobres oficialmente, la cifra se queda corta, porque no son uno entre cuatro los ciudadanos pobres, son mucho más, como muestra el nivel de inconformidad e indignación.
El desalojo de los indignados se realizó durante la madrugada del 15 de noviembre.El sistema económico capitalista se cae. Pero la ciudadanía estadounidense no acepta, no puede tolerar, no quiere ver que hay señales de ello.
Como el hecho de que en los comedores públicos, donde se alimenta a la gente por caridad, principalmente instalados en iglesias y santuarios divinos, a diario se ven nuevas caras que engrosan las filas de los solicitantes de alimento, sumándose a los llamados menesterosos, desarrapados, hasta familias enteras...
Ahora bien, será el alcalde de Nueva York u otro gobernante quien llamará a una acción policíaca en contra de esta clase que vive, que se alimenta de la caridad, que camina sin rumbo fijo, que perdió su casa, su empleo, a la cual el salario no le alcanza para pagar todas sus cuentas mensuales, que no tiene seguro médico y no encuentra trabajo.
¿Ellas y ellos también serán considerados personas “non grata” en el parque Zuccotti... o acaso será considerada así casi toda la nación? Ahora resulta que “De Ocupa Wall Street”, son personas “non grata’ en el parque Zuccotti.
Desde hace dos meses, a los indignados e indignadas se han sumado en la misma actitud amas de casas sin hogar y sin empleo; estudiantes recién graduados, trabajadores, trabajadoras, personas despedidas que acamparon en el corazón de la capital del mundo, con la misma protesta contra el sistema económico y la voracidad de los financieros.
Pero la respuesta a su indignación ha sido también fuerte por parte de los “bankgsters” y los adinerados, que apenas suman uno por ciento de la población, quienes han orillado a las autoridades, encabezadas por el alcalde Michael Bloomberg a ejecutar una acción policíaca en contra de quienes se manifiestan contra el actual sistema decadente capitalista y a favor de soluciones económicas para todos.
El operativo se ejecutó por órdenes del alcalde de Nueva York.Así, el desalojo policíaco en contra de desiguales económicos, en cuyas filas está el 99 por ciento de la población, dejó claro y al descubierto que el alcalde neoyorkino es incondicional y comparsa del poderoso grupo minoritario. Cerró filas con su grupo.
El señor Bloomberg dio la orden para que se les desalojara “legal y justificadamente” de la plaza, pero como si se quisiera ocultar el carácter violento de la operación, se programó para la madrugada de este martes 15, bajo el amparo de la noche...
Y ahora viene lo bueno: los que protestan lograron trascender su inconformidad al espacio geográfico de un estado y ésta se esparce por todo el país, porque también en otros lugares hay otros que forman también parte de esa “desigual e inequitativa economía” y se mantienen alerta.
La acción de rechazo y descalificación en contra de los ciudadanos inconformes que acamparon en el Zuccotti, ha vivido dos momentos álgidos, magnificados con la utilización de los medios de comunicación.
Los primeros días de la ocupación, los medios se mostraron ajenos a los indignados. Al paso de los días sólo difundieron desastre de insalubridad. Y esos dos elementos, sirvieron de pretexto para justificar el desalojo: se trataba, según los medios, de una ocupación insalubre, peligrosa, con tal tendido de tiendas y gente...
En casi todo momento, las críticas fueron subiendo de tono, hasta que llegaron a convertir a las y los manifestantes en “sucios a propagadores de epidemias contagiosas”.
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