Karla Guajardo
Cuenta en imágenes historias de inmigración
Martes, 14 de Agosto de 2012 00:00
Escrito por Karla Guajardo
Karla Guajardo, fotógrafa y expositora (izq.) con invitados.Karla Guajardo, fotógrafa y expositora (izq.) con invitados.
Quizás el viernes es el día más esperado de la semana para la mayoría de la gente y también lo ha sido para mi. Hace unas semanas lo esperaba con ansia porque sabía que no iba a ser como cualquier otro. 

La jornada empezaría con una huelga de transportes, y yo preparando una pequeña maleta con todas las herramientas que pudiera necesitar para montar una exposición fotográfica que se inauguraría esa misma noche. 

No podía olvidar nada, no había simplemente la oportunidad de regresar a casa, por lo que mi mente saltaba del presente al pasado (con experiencias precedentes) y al futuro (tratando de prevenir cualquier situación).

Después de 5 minutos en la parada del autobús me sentí afortunada de partir sin grandes complicaciones.

Llego al Centro Cívico Zero, el cual aceptó mi propuesta para realizar una exposición que presentaría por 10 días. Un Centro Diurno lleno de energía adolescente y multiétnica que le da sentido al tema de mi exposición “Historias de migración”.

Migrantes son ellos, migrante soy yo. Italia es un país con más de 7 millones de inmigrantes, por eso las cuatro series fotográficas tocan el tema. Tijeras, martillo, clavos, nivel, metro, pinzas y los adhesivos Multi Tack fueron mis fieles compañeros durante todo el proceso. 

Algunos de los chicos del centro, curiosos de la imagen, observaban y preguntaban el por qué de cada foto y más de las imágenes en blanco y negro, sin colores; otros, sin pedirlo, ayudaron después de una difícil comunicación con apoyo del inglés entre lenguas extranjeras de Asia y África. Al final, la mímica y las señas resultaron ser el mejor lenguaje.

Las horas pasaban, se acercaba el momento y las tijeras no dejaban de cortar. El vino y los cacahuates no podían faltar. Estaba todo listo y las puertas se abrieron de par en par, acompañadas con música Djembafola que dos jóvenes africanos, uno de Senegal y el otro de Costa de Marfil, tocaron para amenizar el evento.

La primera persona en llegar fue una mexicana que forma parte de una de las series “Mexicanos en Italia”, el primer proyecto que comencé en Roma, que sigue adelante y que algún día se convertirá en libro.

Sigue llegando más gente en grupos, se detienen frente a un cuadro de fotos que describe los problemas de Italia a través de la visión de turistas extranjeros, “One problem in Italy”, la mayoría coincide con el mensaje, pocos no. 

Un estudioso y crítico de la fotografía me llena de observaciones y me invita a ver detenidamente mis propias fotos. Me hace ver la importancia de los insignificantes detalles de algunas imágenes, que ciertamente hay que tomar en cuenta en la práctica fotográfica.

Las percusiones siguen sonando y de repente una chica extranjera me hace notar lo curiosa que es la sociedad en conocer la historia de personas desconocidas. Se refería a los extranjeros (en Italia comúnmente llamados extracomunitarios) que se dejaron retratar en el interior de sus casas, compartiendo experiencias de su vida al llegar a este país, en la serie “Migrantes en casa”. Uno de los primeros trabajos hechos en Italia con la participación de 6 hombres y una mujer sin miedo de contar su situación legal en el país.

Otros espectadores llegan, se hace una pausa en la música y se brinda con los amigos al mismo tiempo que una pareja me pregunta el significado de Casa Famiglia a lo que respondo como la nueva versión de los orfanatorios donde pequeñas estructuras (casas) hospedan a jóvenes menores de edad en habitaciones dobles y se vive en una atmósfera que pretende ser similar a la vida en familia con la diferencia de que no lo es. 

Cómo se sienten y cómo es la vida de un grupo de jovencitas que vive en una de ellas, es el mensaje que está plasmado en la serie “Flores del desierto”.

Entre comentarios por un lado, críticas y palabras confortables por el otro, la noche se asoma y el reloj supera las 10. La huelga de transportes continúa hasta el día siguiente. Para mi suerte me ofrecen un aventón en cuatro ruedas. La maleta está hecha, salgo por la puerta trasera junto con los últimos visitantes y quedo con el corazón satisfecho.

Si bien no es la primera exposición que presentó en Italia, no dejo pasar ni un minuto y me pregunto “¿cuándo será la próxima?”. Por lo pronto, aquí les comparto imágenes de mi exposición. 





Cuenta en imágenes historias de inmigración

Escribir un comentario

Código de seguridad
Refescar

 

Síguenos en:

México Capital

Últimos comentarios

RSS

Acceder



Búsqueda personalizada
Webstats4U - Web site estadísticas gratuito El contador para sitios web particulares