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León, MÉXICO - Sociedad
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Escrito por Irma Olvera
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Jueves, 29 de Enero de 2009 18:36 |
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En 1998, Eduardo recibió un diagnóstico médico letal. Le pronosticaron que le quedaban sólo 4 años más de vida; sin embargo, han pasado 10 años y él sostiene una lucha espiritual que asombra a propios y extraños.
Han sido 10 años de cuestionarse por qué Dios permite que un diagnóstico devastador y terminal afecte a una familia y se desmoronen sus sueños.
El ha superado los pronósticos médicos. Su fuerza interna de mantener la fe, aunque no haya esperanza de vida, lo sostiene librando duras batallas.
Aunque Eduardo Castro Falcón admite que seguir vivo no depende de él, sino de Dios, de ese Dios que enfrentó cuando le dijeron que padecía Esclerosis Lateral Amiotrófica (ELA, también conocida como enfermedad de Lou Gehrig).
Se trata de la misma enfermedad que padece el científico, cosmólogo y físico del Reino Unido, Stephen William Hawking; el mal que interpretó el actor James Wood en un capítulo de la serie de televisión norteamericana “ER”.
Sin embargo, no es lo mismo conocer el ELA, que vivir con este mal neurológico progresivo, que va atacando a las células nerviosas (neuronas) encargadas de controlar los músculos voluntarios.
'Nada nos prepara para esto'
Eduardo, de 47 años, es un leonés que vivía en Guadalajara, Jalisco, en 1998 cuando comenzó a sentir debilidad m uscular en brazos y piernas.
“Tenía dificultad para levantar cosas pesadas, pero también dificultad para hacer cosas sencillas como abrocharme los botones de la camisa o atar las cintas de los zapatos”, relató en un mail personal en el 2002.
A Eduardo le aparecieron los primeros síntomas visibles de la esclerosis en marzo de 1998. Para diciembre de ese año, era obvio que algo andaba mal, pues comenzó a sufrir caídas sin motivo aparente.
No olvida la fecha, fue el 31 de diciembre cuando luego de unos análisis de electromiografía y una resonancia magnética, el neurólogo le dijo: “Usted tiene Esclerosis Lateral Amiotrófica”.
Jamás le explicaron que se trataba de una enfermedad terminal, así que se puso contento y se fue a celebrar el fin de año.
“Me recetó algunos medicamentos y vitaminas”, relató en el 2002, cuando aún podía escribir en su computadora.
A medida que se ponía peor, comenzó a investigar en internet sobre qué es el ELA. Reunió más de 500 páginas de información. Ahí se encontró con la noticia devastadora: No hay tratamiento ni cura.
“Debió haber pasado un mes, o mes y medio para descargar información, leer, asimilar y comprender lo que era obvio, tenía una enfermedad incurable. Me estaba muriendo sin que yo ni nadie pudiera hacer algo para evitarlo”, relató.
"Estaba consciente de que todos algún día moriremos, no vivimos angustiados por ello, pero cuando te dicen que tienes una enfermedad terminal, en la que el conteo descendente ha comenzado, es algo distinto".
"Nada nos prepara para esto".
Por ello, Eduardo, quien está casado y es padre de familia de dos adolescentes, había perdido la confianza y fe.
De la negación, había pasado a la rabia. Explotó contra una imagen de un Cristo: “¿Por qué a mí?”. Aventó el cuadro, intentó destruirlo a golpes, gritó… y jamás se rompió, sólo el marco se destrozó.
“Si Dios existe, ¿dónde está?”, se cuestionó.
“Al principio de la enfermedad pedí un milagro. Todavía lo pido, pero no puedes vivir por años con el cuerpo, alma y corazón divididos.
"La mitad pidiendo y esperando el milagro, y la otra mitad, luchando y enfrentando la realidad. Esto no es bueno”, agregó en ese mail del 2002.
Eduardo ha tenido que vivir las etapas del enfermo terminal: negación, rabia, depresión y aceptación.
“Quedan muchas preguntas sin respuesta: ‘¿Por qué a mí?, ¿Por qué ahora?, ¿Cómo Dios que es infinitamente bueno, permite tanto dolor y sufrimiento?'. Aunque viéndolo desde otra perspectiva, gracias Dios que fui yo y no uno de mis hijos”, son las conclusiones que saca en el plano espiritual.
Aferrado a la vida
Dicen que la esperanza muere al último y Eduardo ha recurrido a varios tratamientos que le han dado una mejor calidad de vida.
Incluso se aplicó un tratamiento de células madre en Ucrania, pero la enfermedad avanzó. De estar en silla de ruedas, pasó a perder por completo el movimiento de piernas, brazos y manos.
“Esta enfermedad pertenece a un grupo de dolencias llamado enfermedades de las neuronas motoras, que son caracterizadas por la degeneración gradual y muerte de las neuronas motoras”, explica el sitio del National Institute of Neurological Diseorders and Stroke en Internet sobre el ELA.
“Es decir, las funciones cerebrales no relacionadas con la actividad motora, esto es, la sensibilidad y la inteligencia, se mantienen inalteradas.
"Por otro lado, apenas resultan afectadas las motoneuronas que controlan los músculos extrínsecos del ojo, por lo que los enfermos conservan los movimientos oculares hasta el final".
"Igualmente, la ELA no daña el núcleo de Onuf, por lo que tampoco resultan afectados los músculos de los esfínteres que controlan la micción y defecación”, cita el sitio web de Wikipedia.
Para el 2003, era necesario darle de comer a Eduardo en la boca, quien perdía el habla.
En junio del 2005 fue necesario operarlo, pues dejó de digerir los alimentos ante la pérdida de movilidad muscular. No había otra opción más que usar sonda gástrica para alimentarse.
Pese a lo bien informado que estaba, los médicos omitieron sus advertencias y la operación se complicó. Tuvieron que colocarle un tubo para oxígeno en la tráquea. Ya no pudo respirar por sí solo.
Fue un golpe fuerte para la familia. Sus hijos, ya adolescentes, sufrieron un shock.
Jerzy Eduardo dejó de comer y hablar. Natalia Sofía comenzó a sufrir problemas hormonales. Esthela López, su esposa, no tenía dinero para pagar los gastos médicos de la operación.
La familia Castro López vivió el peor momento. Eduardo pensó que moría, mientras sus padres y hermanos le negaron el apoyo moral y económico. Fueron los amigos, quienes respondieron.
“Pero aún los amigos se cansan de apoyar, pues son enfermedades caras”, explica Esthela.
De 1998 a la actualidad, Eduardo es otro. Lejos está esa imagen del hombre de 1.78 metros, con 110 kilos. Ahora la enfermedad lo ha postrado a la cama, está demasiado delgado y él calcula que pesa alrededor de los 40 kilogramos. Recibe alimentación a través de sonda, tiene un tubo en la tráquea que le permite respirar oxígeno y le tienen que extraer la saliva para que no se ahogue.
Ha perdido por completo la movilidad de brazos, manos y piernas. Su habla es casi nula, le cuesta expresarse. Con esfuerzo en su rostro gira los ojos e intenta mover lo labios para decir: “h-o-l-a” o “g-r-a-c-i-a-s”.
Una familia a prueba de todo
Aún ahí en la cama, este hombre no pierde las ganas de poder ayudar a su esposa y a sus dos hijos, quienes han tenido que buscar el sustento económico de la familia y de los gastos que absorbe esta enfermedad.
El primogénito dejó de estudiar una carrera profesional para apoyar en los gastos de casa. Trabaja en una empresa de ventas por teléfono y un diplomado en arte y animación, le permite aportar otra cantidad a la casa.
Mientras que la hija ha sido becada por los Legionarios de Cristo y está enfocada en estudiar la preparatoria y ayudar a atender a su padre.
Sin embargo, Eduardo quisiera que alguien pudiera ayudarlos con una beca para Jerzy, quien sueña con estudiar cinematografía.
Es tal su desesperación por poder expresarse que anhela que un alma caritativa pueda contribuir para adquirir un dispositivo que le permita hablar.
Se trata de una especie de computadora que responde a la fijación de los ojos y a través de un teclado visual, éste va “traduciendo” las palabras del enfermo.
Eduardo es un hombre que estudió la licenciatura en Administración de Empresas en el Instituto Tecnológico de Estudios Superiores de Monterrey, Campus León, con postgrado en Hotelería en la Escuela de Lausanne, Suiza.
Domina perfectamente el inglés y el francés. Tiene una experiencia gerencial y de dirección de 10 años.
“Pero ahí (en la cama) enfermo, de qué le sirven tantos estudios”, expresa Esthela con desesperación.
Cuando le detectaron la enfermedad, era gerente general de una empresa con cuatro agencias de viajes, dos en Guadalajara, una en Tlaquepaque y otra en Zapopan, puesto que desempeñó desde octubre de 1997 hasta abril del 2001.
Luego con sus limitaciones físicas tuvo que buscar otro empleo, fue gerente administrativo en un despacho de abogados, donde estuvo hasta que su enfermedad le minó.
Ante la carencia de trabajo y lejos de la familia, regresaron a León.
Viven en una casa de renta. Su patrimonio se ha reducido y Esthela ha tenido que organizarse para vender ropa usada o cualquier artículo que llega a sus manos para sostener los servicios básicos de la vivienda.
“Soy una mujer inteligente y aún teniendo todas mis capacidades y sin enfermedad, no puedo salir a trabajar, porque no tengo enfermera”, explica Esthela, la fiel compañera que decidió quedarse a su lado para enfrentar juntos la ELA, pese a los malos consejos de que abandonara a su esposo.
En la escuela de Natalia Sofía se han organizado los alumnos para regalarles despensas de alimentos y eso ha sido de gran ayuda, incluso han derramado lágrimas en la familia, dada su crisis financiera.
“¿Cómo han sido los últimos años?, han sido de la chiflada… ha sido duro”, explica Esthela.
Manteniéndose fuerte
En diciembre, aún desde su cama, Eduardo ha dictado a su hija unas líneas para no dejar de mandar cartas a los amigos por la Navidad y Fin de Año; así lo ha hecho cada año desde hace 10.
El mensaje de Eduardo en el 2007 se enfocó en la felicidad y la gracia de Dios. Ahí citó: “Cualquier persona independientemente de las circunstancias, ¿puede aspirar a ser feliz? O dicho de otra forma ¿puede un enfermo terminal aspirar a ser feliz? Por la enorme cantidad de momentos de felicidad que durante este año Dios me regaló sin ni siquiera haberlos buscado, debo decir que sí”.
Y en el 2008, recuerdó en su mensaje que ya son 10 años de padecer ELA.
“De cualquier manera a lo largo y a través de la enfermedad he aprendido a no pensar mucho ni a lamentarme de lo que he perdido o de lo que ya no puedo hacer. Más bien a apreciar y agradecer por lo que todavía me queda o puedo hacer”, dice.
La historia de Eduardo es un testimonio de desesperación, lucha y ganas por vivir, y refleja que cuando se cuenta con la gracia de Dios, no importa qué tan devastador sea el pronóstico médico, aún hay vida.
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León, MÉXICO - Economía
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Escrito por Irma Olvera
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Viernes, 06 de Marzo de 2009 06:02 |
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Más devastador no podía estar el valor del peso mexicano frente al dólar.
En una semana se ha devaluado tanto que en esta frontera ya no quieren ir de “shopping” a Laredo, Texas. Más de 15 pesos mexicanos cuesta cada dólar. Lejos quedó septiembre de 2008, cuando aún se cotizaba a 10 pesos por “billete verde”.
Meses atrás ir a las tiendas era la gloria para cada mujer mexicana que veía la oportunidad de adquirir la ropa a bajo costo. Ahora este fenómeno ha pegado a la economía de Laredo, Texas, pues un 70% de las ventas era gracias a los fronterizos mexicanos que preferían ir a adquirir sus despensas, electrodomésticos, línea blanca, ropa y juguetes a la vecina ciudad.
Algunas tiendas locales de Laredo han comenzado a cerrar y han puesto sus artículos con descuentos de liquidación, luego que bajaron sus ventas drásticamente de enero a la fecha. No es raro ver que en EU las tiendas cierren.
Esta ciudad texana había sostenido el golpe de la recesión gracias a que los mexicanos gustan ir a comprar a esa ciudad y diciembre fue una prueba de que las tiendas estuvieron a tope con clientes de estados como Nuevo León, Coahuila y Tamaulipas.
Sin embargo la devaluación del peso ha provocado que la gente no acuda con la misma facilidad a gastar, lo cual significa que sí está pegando la devaluación del peso a los comercios laredenses.
Los gobiernos locales de los dos Laredos (Texas y Tamaulipas) han ideado estrategias, ambos para atraer compradores.
Del lado mexicano, los comercios están ganando porque algunos texanos compran sus víveres en Nuevo Laredo, y del lado americano quieren que vayan los mexicanos a comprar ropa y electrónicos.
El presidente Barack Obama ha lanzado sus proyectos de rescate financiero y apoyos económicos a varios sectores, pero aquí en el país Azteca el panorama es distinto.
El Banco de México dio un balance desalentador, México registrará una caída de 325 mil empleos, producto de que la economía se contraerá 1.92%.
“Además, el nivel de confianza y clima de negocios se ubicó en su peor rango en los últimos 37 meses al ubicarse en un nivel de 37 puntos base”, citó una nota del periódico El Universal, de la Ciudad de México.
Y los analistas piensan que la economía está peor que hace un año y lo que es más lamentable, dicen que no es buen momento para realizar inversiones.
¿Qué pasará con la moneda mexicana? Pues aún con su recesión, el dólar parece estar más fuerte.
Los analistas auguran que el peso seguirá presionado, es decir, seguirá depreciándose y para los fronterizos, no nos quedará de otra que comprar lo hecho en México.
Las empresas también se han visto limitadas en sus presupuestos, pues se preveía que en marzo el dólar estaría estabilizándose, sin embargo no fue así.
Aquí en Nuevo Laredo la economía se mueve gracias al transporte y al sector maquilador, éste último ha sido afectado por las grandes industrias estadounidenses que están en crisis financiera, como la automotriz.
Tendrán que hacer ajustes de presupuesto para seguir en pie, pero en algunos casos a costa de despidos.
A nivel nacional, “el ciclo de depreciación no afecta a todas las empresas por igual. Las empresas exportadoras del sector manufacturero ganaron competitividad, sobre todo las que compiten con empresas de China, cuya moneda se ha revaluado”, citó Roberto Newell, economista y Director General del Instituto Mexicano para la Competitividad, A.C., al periódico de circulación nacional, Reforma.
Coincido con él, al decir que la crisis está causando mucho dolor y causará mucho más.
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León, MÉXICO - Cultura
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Escrito por Irma Olvera
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Sábado, 07 de Febrero de 2009 07:03 |
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Cada año, justo al finalizar enero, inician las festividades del natalicio de George Washington, el padre de la patria estadounidense.
Las celebraciones, que duran un mes, tienen una característica especial a los ojos de los fuereños: el baile de Martha Washington y el Abrazo Internacional en los límites de la frontera de México y Estados Unidos, justo en medio del Puente Internacional II de esta ciudad.
Las familias adineras del sur de Texas organizan un festejo social, en el que se lucen glamurosos vestidos de época, a fin de presentar a las mujeres jóvenes, debutantes en sociedad. Es una noche en la que se ve reflejado cómo aún se conservan todo el valor histórico y el glamour del siglo 19.
Con un año de planeación y organización a cargo de la Asociación para las Celebraciones de George Washington (WBCA por sus siglas en inglés), se cuida cada detalle y se gastan miles de dólares en el atuendo en este círculo formado por lo más selecto de la sociedad de Laredo, Texas, e incluso participan descendientes directos de los fundadores de esta ciudad, cuando aún formaba parte del territorio mexicano.
Esta es una tradición que llega a su 112 edición y que este año se ve reflejada en una exposición en el Centro de las Artes de Laredo, Texas, donde se exhiben los vestidos, fotografías, pinturas y documentos originales de este festejo que data de 1898, a fin de dar homenaje al primer presidente de Estados Unidos, así como a su legado que ha traspasado fronteras.
Las festividades también contemplan desfiles, carreras deportivas, bailables, un concierto con la Banda de la Fuerza Armada de EU, espectáculos de fuegos pirotécnicos, un homenaje al Señor y Señora Internacional que este año será otorgado a Paty Chapoy, conductora del programa de espectáculos de TV Azteca México, “Ventaneando”, y a una personalidad de la región, entre otros eventos.
La última semana de enero se realizó un festival denominado “Jamboozie”, que con una mezcla de música y danza originada en Nueva Orleans, refleja costumbres francesas y españolas del estado de Louisiana en la Unión Americana, al estilo Mardi-Gras, con todo su colorido.
El Abrazo Internacional en el que cada año un niño y una niña de Laredo abrazan a otros infantes de Nuevo Laredo, México, en el Puente Internacional, es la representación del amor que se profesa la gente de cada lado de la frontera. A este evento acuden los gobernantes de ambas ciudades y estrechan lazos de cordialidad.
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Barcelona, ESPAÑA - Deportes
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Escrito por Mayra Bosada
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Miércoles, 06 de Mayo de 2009 21:40 |
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Tras una semana de ver en todas las portadas de los principales diarios catalanes una invasión de noticias sobre la gripe porcina, finalmente ocurrió algo que ha hecho que la pandemia pase a segundo plano, al menos por unos días. Se trata de la goleada de 2-6 que el Barcelona le metió al Real Madrid el pasado sábado 29 de abril.
 Por primera vez en la historia, el conjunto azulgrana venció con un récord de goles a los “blancos”, en el Santiago Bernabéu. Por eso los catalanes, especialmente los que tienen tendencias nacionalistas o son totalmente antimadrilistas, lo celebraron en grande, como si su equipo ya hubiese ganado la Liga, a pesar de que todavía quedan cuatro jornadas más para que ésta se acabe.
El Barça va en primer lugar de la clasificación y esa goleada al Madrid prácticamente le va a permitir ganar el máximo título de la Liga española, quizá por eso miles de catalanes salieron a las calles de Barcelona, especialmente en las Ramblas, para celebrar el sábado pasado el inminente triunfo del campeonato.
Mientras, otros miles de “culés” (como les llaman aquí a los seguidores del Barça) recibieron al equipo en el aeropuerto con una manifestación masiva de alegría y emoción, rodeando el autobús donde iban los jugadores y armando una gran fiesta, con petardos, música y sonidos de claxón incluidos.
En fin, que la Ciudad Condal se ha olvidado de la “gripe mexicana” y ha volcado toda su euforia en estos días en el Barça. En los noticieros locales se habla del “clásico” sin parar y califican como una proeza, récord histórico y demás adjetivos, el hecho de que el Barcelona le haya ganado al Real Madrid con tantos goles.
Para muchos fue una dulce venganza después de que el año pasado el equipo madrileño le arrebatara la Liga a los azulgranas. Y bueno, en realidad el Barcelona se lució el sábado, pero creo que para los catalanes este triunfo tiene un significado más profundo que el meramente deportivo, por eso es que están tan contentos y eufóricos.
Y es que Barcelona y Madrid, siendo las ciudades más importantes de España, siempre han tenido un “pique” entre ellas, tanto en lo económico como en lo social, cultural y obviamente en lo deportivo.
Me parece que tienen una envidia mutua y tratan de superarse entre ellas mismas, como si de una competencia se tratara. Por eso no es raro ver en los medios comparativas de todo tipo: desde que Madrid tiene más paro que Barcelona, o al revés; hasta que en la capital española hay más glamour o más teatro y museos que en la Ciudad Condal, o que en esta última ciudad se venden más caros los pisos que en la otra urbe.
Más allá de estas comparaciones, y a mi manera de ver, es un hecho que Barcelona tiene una gran ventaja sobre Madrid en lo deportivo, especialmente porque ha sido la única ciudad de España en la que se han organizado unos Juegos Olímpicos, lo que sucedió en 1992.
Esto, aunque muchos no lo quieran reconocer, es como una “espinita” clavada en Madrid. De ahí que esa ciudad, sus habitantes y gobernantes estén haciendo en esta semana hasta lo imposible para conseguir ser la sede de la próxima edición de este evento deportivo, atendiendo a todo lo alto a la Comisión del Comité Olímpico Internacional (COI), que desde el lunes 4 de mayo evalúa la candidatura madrileña a los Juegos Olímpicos de 2016.
Una prueba de que Cataluña destaca en los deportes por encima de la Comunidad de Madrid es que muchos de los mejores deportistas españoles a nivel mundial son catalanes: Pau Gasol, en el baloncesto; Dani Pedroza, en motociclismo; Gemma Mengual, en nado sincronizado, por mencionar algunos; además de Xavi Hernández, Andrés Iniesta y Carles Puyol en la selección española de futbol, y que también juegan en el Barça desde que eran niños.
Otro dato que corrobora mi teoría de la supremacía deportiva de Cataluña sobre la madrileña, son los Juegos Olímpicos de Beijing, ya que 100 de los 286 deportistas que formaron parte del equipo olímpico español eran deportistas catalanes, mientras que solamente 40 eran de Madrid, según publicó el diario El Mundo el pasado 8 de agosto de 2008.
Quizá por eso Cataluña está luchando por tener su propia selección para competir de manera “independiente” de España en algunos deportes.
La conclusión de toda mi reflexión anterior es simplemente recalcar que ese triunfo del Barça sobre el Real Madrid, es muy significativo para la sociedad catalana, como una manera de demostrarle a los madrileños y a los españoles en general, que son mejores, más allá de lo deportivo, aunque esto no sea necesariamente cierto, ya que cada ciudad tiene sus cosas buenas y malas, como en todos lados.
Además de estos logros deportivos, los catalanes deben estar muy satisfechos de ver cómo el Barça pasó a la final de la Champions, eliminando al Chelsea, gracias a un gol de Andrés Iniesta en el minuto 92 del partido que se celebró hoy 6 de Mayo.
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