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Si nos guiamos por el entusiasmo que manifiestan los involucrados en el Mundial de Futbol Sudáfrica 2010, pensaríamos que, efectivamente, todo el mundo está pendiente de la evolución de cada partido, pero al menos en Estados Unidos no es así. Menos ahora que se despidió de la Copa del Mundo, luego de haber perido ante Ghana por 2-1.
Alguna vez dije que en este país para referirnos a ese deporte en el que los competidores patean un esférico balón, hay que emplear la palabra “soccer”, porque el popular futbol en tierras del Tío Sam es el llamado americano, en el cual los jugadores atienden la trayectoria de una pelota de dos picos.
El no saber de soccer ni de americano, no me impide darme cuenta de que allá en la punta del continente africano se lleva a cabo una competencia que tiene loco a medio mundo, y que esa locura no contagia a los estadounidenses.
Para empezar, las transmisiones de los partidos a nivel nacional se llevan a cabo, tanto en vivo como en diferido, únicamente en la cadena Univisión, la más vista por los hispanoparlantes en Estados Unidos.
De tal forma que cualquier otro grupo parlante que habita este llamado país de las Barras y las Estrellas -por aquello de su bandera nacional- tiene que ver la transmisión de los juegos en un idioma que desconoce, a menos que cuente con servicio de cable.
 Ahora esa cadena hispana es vista no sólo por los que hablan español, aunque para muchos el apego al televisor se limita a seguir las imágenes, ya que la narración y los comerciales pasan inadvertidos por quienes no entienden nuestro idioma.
Al autodenominarse la Cadena del Mundial, Univisión no ha escatimado en recursos para saturar las pantallas estadounidenses de imágenes relacionadas con la justa mundialista.
Incluso mandaron a Sudáfrica a los presentadores estrella de sus telediarios y programas más vistos, así que los televidentes que lo deseen pueden desayunar, comer y cenar historias del mundial.
Pero ni eso ha conseguido contagiar a los estadounidenses de la llamada fiebre del futbol.
Aquí no pasa nada parecido a lo que este Mundial ha traído a México, una emoción generalizada en la que hasta los que decían no interesarse por este deporte, celebran como el más fanático la supervivencia del Tri.
Ya desde antes, precisamente sus raitings de audiencia le han dado a Univisión la fortaleza económica requerida para pagar los derechos de transmisión de los partidos del Mundial.
Por supuesto que más de una cadena estadounidense podría haber pagado esos derechos, pero a sabiendas de que el millonario desembolso no sería retribuido con miradas a sus transmisiones, los gringos optaron por no hacer el gasto.
Por eso las compañías de televisión de paga iniciaron su competencia meses antes del inicio del Mundial, y en los anuncios, que todavía se transmiten, los que invitan a contratar los servicios de cable son algunas de las estrellas de la Selección Mexicana.
Así vemos a Rafael Márquez, Cuauhtémoc Blanco, Guardado y hasta al ex portero del Tri, Jorge Campos, invitando a pagar para ver los partidos que se pueden ver gratuitamente.
Pero al que vemos hasta en la sopa es al supuesto portero estrella de la Selección Azteca, Guillermo Ochoa, a pesar de que el técnico Javier Aguirre lo mantiene sentadito mientas el Conejo Pérez salta en la portería.
Ochoa, luciendo sur rizos, es el más visto en los segmentos publicitarios por estos días, ya que por igual anuncia compañías de cable, de telefonía celular, de aseguradoras, de cerveza, de bebidas energéticas y hasta de tiendas de todo para el hogar.
Pero aunque los estadounidenses no se contagien de la fiebre del Mundial, en este país hay millones de fanáticos, y son los seguidores de la Selección Mexicana.
 Las estadísticas no mienten: la ciudad californiana de Los Angeles es la segunda en el mundo, luego del Distrito Federal, donde hay más millones de mexicanos.
Y ni qué decir de Chicago, así como de prácticamente todos los estados que hacen frontera con México, incluso Arizona con su ley antinmigrante, que tienen millones de habitantes que llevan la camiseta del Tri más que puesta.
Por eso los comentaristas dicen que la Selección Mexicana es tal vez la que más seguidores tiene en el mundo, porque hay dos países donde es vista como de casa.
Ya que a pesar del avance de la Selección de Estados Unidos en este Mundial, los americanos no se emocionan más allá de lo habitual cuando cualquier compatriota destaca en una competencia.
Lo que vuelve locos a los americanos es, sin duda, el Súper Bowl, pero es una competencia doméstica que no involucra equipos de más allá de sus fronteras.
El béisbol y el basquetbol son otros de los deportes preferidos por los estadounidenses. Y la lista sigue, dejando al soccer en un lugar poco afortunado.
Por suerte, esta vez los latinos mantenemos viva la esperanza de seguir apoyando a uno de los nuestros, ya que a excepción de Honduras que ya sacó boleto de regreso, los equipos americanos siguen con vida.
Y luego del partido de apertura y de la gran final, quizá el que más alto raiting registre sea el de hoy domingo 27 de junio, donde Argentina y México medirán fuerzas.
Después del partido veremos los reportes en vivo desde restaurantes de comida mexicana y argentina, saturados de seguidores del futbol, a quienes no les importa si en Estados Unidos alguien más comparte su sed de goles.
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Comentarios
Diantre Diego Maradona y sus jugadores...¡nos ganaron de una forma sencilla!
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