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Estados Unidos, como el resto del mundo, recibió sorprendido la noticia de que el Premio Nobel de la Paz 2009 fue otorgado hoy 9 de octubre al presidente Barak Obama, generando una ola de elogios y de críticas.
La buena nueva para el primer mandatario afroamericano en Estados Unidos es un respiro en tiempos difíciles, debido a opiniones divididas por el programa de salud que estos días todavía se discute internamente, así como por la severa crisis económica que tiene a millones sin empleo, sin que se vislumbre una mejoría.
 Curándose en salud, Obama salió temprano a hablar a la prensa internacional en la Casa Blanca, diciendo que este galardón ha sido otorgado a través de su historia “no sólo a logros específicos, sino para dar aliento a ciertas causas”.
Y es que según los del Partido Republicano, en la presidencia de Obama, emanado del Partido Demócrata, todavía no hay logros que merezcan reconocimiento.
“Aceptaré este premio como un llamado a la acción”, dijo un Obama halagado y humilde.
La cadena Univisión, la más vista de habla hispana en la Unión Americana, abrió su segmento informativo estelar diciendo que mientras la noticia del Comité Noruego, que entrega el Premio, fue recibida con elogios en todo el mundo, en casa, los Republicanos se preguntan qué ha hecho Obama para merecerlo.
Porque ganar el Premio Nobel de la Paz no significa que todo está en paz.
“Yo no creo que esto sea un reconocimiento a mis logros individuales”, advirtió Obama, “sino más bien una reafirmación del liderazgo de Estados Unidos en nombre de las aspiraciones de todas las naciones”.
La cadena de noticias CNN informó que este año los nominados al Nobel de la Paz fueron 172 candidatos, incluyendo tres disidentes chinos, un activista afgano y un legislador colombiano, así como 33 organizaciones.
El ganador de este galardón recibe cerca de 1.4 millones de dólares, mismos que serán donados por Obama a obras de caridad, según informó el vocero de la Casa Blanca.
Al igual que en el resto del mundo, todas las empresas dedicadas a la difusión de noticias, en Estados Unidos se ha dado cabida a opiniones en favor y en contra de la elección de Obama como merecedor del Premio Nobel de la Paz.
Al hacer el anuncio, el Comité Noruego del Nobel elogió "sus extraordinarios esfuerzos para fortalecer la diplomacia internacional y la cooperación entre los pueblos".
La agencia de noticias Reuters reportó que el primer ministro noruego, Jens Stoltenberg, se refirió al trabajo de Obama por la paz y el desarme, diciendo: "Este es un premio sorprendente y emocionante. Queda por ver si tiene éxito con la reconciliación, la paz y el desarme nuclear".
Mientras que el mismo Obama dijo que el ser nombrado merecedor de tan distinguido galardón es “un llamado a la acción”, para convertir en realidad las promesas hechas en campaña, cuando buscaba los votos estadounidenses que lo llevaron a la Casa Blanca.
“Acepto este premio como un estímulo a todas las naciones para confrontar los retos compartidos del Siglo 21”, comentó el galardonado, “estos retos pueden ser atendidos por cualquier líder o cualquier nación, pero no individualmente”.
Mientras Obama decía esto, la Secretaria de Estado, Hillary Clinton, seguía su viaje por Rusia y Europa buscando conciliar diferencias de Estados Unidos con iraquíes y norcoreanos. Al mismo tiempo que se discuten las estrategias para lidiar con la guerra en Afganistán y cerrar la cárcel estadounidense en Guantánamo, Cuba.
Obama es el cuarto mandatario estadounidense que recibe el Premio Nobel de la Paz, pero es el primero que lo obtiene a tan temprana etapa de su mandato, pues cuando el comité tenía ya a los candidatos, este abogado de 48 años de edad llevaba apenas 12 días como presidente.
Antes que Obama, los otros mandatarios norteamericanos en turno galardonados con el Premio Nobel fueron Woodrow Wilson, en 1919, y Theodore Roosevelt en 1906, mientras que Jimmy Carter lo obtuvo en 2002, cuando llevaba más de 20 años como ex presidente de Estados Unidos.
Entre las opiniones positivas de los estadounidenses abundan las que recuerdan que eligieron a Obama como Presidente por representar una esperanza para este país, pero tal parece que los cinco noruegos que deciden a quién otorgar el Premio Nobel de la Paz se han contagiado de esta visión, esperando que como líder mundial traiga paz para todos.
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