|
El 5 de febrero del 2006 dejé mi preciosa y segura ciudad de Monterrey, me despedí de mis padres y familiares quienes se quedaron preocupados porque vendría a vivir a un país islámico en Medio Oriente, del que no se sabía nada, y que además estaba cerca de naciones en conflicto como Irak y Afganistán. 
Nos mudamos a Dubai porque mi marido había encontrado trabajo aquí y consideramos que era una buena oportunidad para nosotros y para nuestro hijo, de seis años, vivir en otro país y aprender otros idiomas y culturas. Al llegar, la ciudad cosmopolita me cautivó y me sentía segura en cualquier lugar las 24 horas del día. Me sorprendió ver que los policías no traen armas y que para la compra de bebidas alcohólicas se necesita una licencia y sólo es posible adquirirlas en expendios autorizados.
En esa época había varios magnos proyectos de construcción en la ciudad, por lo que nos recibió un terrible tráfico vehicular -dado que no había suficientes arterias viales- y podíamos ver por todos lados un sin número de edificios en obra gris y camiones que transportaban materiales a todas horas.
Pasado año y medio regresé a Monterrey a veranear. La mayoría de mis amigos y todos mis familiares me decían que esperaban que regresara al terminar el contrato de trabajo que mi marido tenía por tres años porque se me extrañaban mucho.
También me confirmaron lo que había estando leyendo en las noticias: que en mi linda ciudad bandas de narcotraficantes habían asesinado a algunas personas, pero no había de qué preocuparse porque eran ajustes de cuentas entre ellos.
Volví a Dubai y empecé a escribir para este blog que me dio la oportunidad de transmitir las experiencias que estaba viviendo como inmigrante, y por el cual me han contactado varias personas de México que desean saber más de esta ciudad, lo cual me llena de satisfacción pues mis vivencias resultan ser útiles para nuestros lectores.
Con el tiempo fui testigo de las inauguraciones de las obras que colocarían a Dubai como ciudad de referencia en Medio Oriente. En noviembre del 2008 se abrió el Hotel Atlantis, ubicado en The Palm Jumeira, una isla artificial en forma de palmera donde además hay varios edificios de apartamentos y residencias. Además de que muchas avenidas y pasos a desnivel se iban abriendo, dando mejor fluidez al tráfico vehicular de la ciudad.
En medio de la crisis económica mundial tuvimos la bendición de que a mi marido le ofrecieran renovar su contrato por tres años más, por lo que aquí seguimos para continuar viendo la transformación de la ciudad.
En mayo del 2009 se inauguró The Dubai Mall, el moll más grande de toda la región y The Dubai Fountai, la fuente danzante. En septiembre de ese mismo año fue la apertura del Metro y en enero del 2010 el Burj Khalifa, el edificio más alto del mundo, se dio a conocer en todos los noticieros internacionales.
Y del otro lado del mundo, mi querido Monterrey también se iba transformado de ser una ciudad de referencia en México por su economía, su seguridad y su gente emprendedora a ser un lugar donde hay acribillados a diario, donde comandos del Ejército nacional transitan por sus calles, donde las personas tienen miedo de ser víctimas del robo de autos, de un secuestro exprés o de una bala perdida.
El verano del 2010 que volví a visitar a mi querida familia en Monterrey y a mis amigos, muchos me decían que era afortunada de tener la oportunidad de vivir fuera de México y me comentaban de personas que ya habían emigrado a Estados Unidos o Canadá; algunos me decían que si ellos tuvieran la posibilidad de salir también lo harían. Ya no me decían regresa, sino quédate allá.
¡Muy triste! Mi ciudad definitivamente ya no es la que dejé hace sólo cinco años, yo lo viví, por primera vez en mi vida sentí miedo de manejar en sus calles después de las diez de la noche.
Hace unos días recibí la triste noticia de que el viernes 4 de febrero secuestraron al hijo de unos buenos amigos nuestros en Monterrey, un joven estudiante de 21 años.
Siento una impotencia inexplicable y mil preguntas hay en mi mente. ¡Esto es terrible!
Yo ya estoy adaptada a la vida en Dubai. Mis padres están tranquilos de que vivo en una ciudad segura y ahora conocida mundialmente, pero en fechas especiales la nostalgia brota y me hace falta el recibir o dar el abrazo a mis seres queridos.
Hoy, por ejemplo, me gustaría también estar al lado de mis amigos, para abrazarlos y decirles lo mucho que me duele y que me uno a ellos en oración para que su hijo pronto vuelva a estar con ellos.
El mes pasado vino a visitarnos un sobrino, fuimos muy felices durante el tiempo que nos preparamos para recibirlo y por supuesto los días que disfrutamos juntos, pero el momento de la despedida fue triste, como siempre sucede cuando nos decimos adiós.
Es muy duro porque cuando nosotros nos despedimos dejamos a todos. En Monterrey los abuelos tienen más nietos, mis sobrinos tienen más primos y tíos, pero nosotros sólo somos tres.
Ahora he aprendido que hay que vivir y disfrutar el tiempo al máximo cuando estoy en mi país a donde voy para recargar las pilas del cariño familiar para que duren 10 meses hasta que nos volvamos a ver.
Escribir un comentario
|
Comentarios
Con respecto a lo otro, creo que el mal se consume en si mismo, esto terminara justo antes de que regresen.
Es riesgoso si, como todo en la vida supongo, veo esta ciudad a todas horas del dia y a todo color, he oido cosas que no recomiendo y visto otras tantas. Pero ya veras esto teminara y podremos sonreir tranquilamente de nuevo.
que el hijo de tus amigos fue liberado, una prueba mas de que Dios esta entre nosotros y estuvo siempre con esa familia.
Me pregunto siu Dios habra tocado el corazon de esas personas?
Yo creo que siiiiiiiiiiiiii iiiiiiiiiiiiiii
saluditos y mil bendiciones!
También vivimos la nostalgia y la angustia por tener a nuestra gente en esa ciudad, donde la incertidumbre ha cambiado a todos. En mis oraciones siempre imploro a Dios que llegue al corazón de esas personas que indiscriminadam ente hacen mal. La esperanza, basada en la fe, es la que nos mantiene de pie. Dios quiera que esos amigos tuyos, al igual que muchas otras familias, vean pronto a los seres queridos que les han arrebatado.
Un cariñoso abrazo desde Houston!ubk
desde monterrey,efect ivamente Monterrey esta secuestrado!, cada vez es peor el vivir con miedo a toda hora en todo lugar, no sabes en que momento habra una balacera y si seras la victima del dia para convertirte en una estadistica mas, en verdad no sabemos que le paso a Monterrey, el detalle es que por los intereses de unos cuantos la llevamos todos.
Con respecto a lo que dises de vivir alla es verdad es una gran bendicion, pues monterrey ya no es seguro para nada, oye y tu nota esta llena de nostalgia transmitible me hiciste llorar , y me uno a ti y esa familia para que su hijo regrese pronto, y qie dios les de un buen corazon a esas personas que se lo llevaron para que desistan de lo que hacen. Esas son la personas que hacen da~o a monterrey, esas las que estan falta de fe y que no conocen a dios.
Dios posate en los corazones de quienes no te conocen aun!
eso deberian de decir las mantas que ponen en los puentes de monterrey , pero en fin, querida amiga no me despido, estamos en contacto cuidate salu2 a tu marido y a Mikel.
Un abrazo grande desde Monterrey hasta Dibai, te quiero mucho.
Comaprto tu experiencia y dolor por nuestro pais, imaginate yo soy de Matamoros, llevo viviendo en Minnesota 12 años y me duele ver como nuestro país se va hundiendo en la desesperanza; aun confío en Dios todo esto por mas mal y feo qu ese vea redundara en bendicion para nuestra amada nacion.
Dios te bendiga junto a tu familia
Suscripción de noticias RSS para comentarios de esta entrada.