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Alfa Caballero





Londres
INGLATERRA

Hace tiempo, en clase de periodismo, en la ciudad de Monterrey, discutíamos sobre los alcances que tendría el Internet con relación al periódico en papel. Estar invitada a escribir en un blog -los que entonces ni existían- me recuerda esa clase.

Trabajé toda mi carrera en periodismo escrito en el principal periódico de la ciudad. Unos 10 años, los cuales aproveché para aprender de las innumerables personalidades que entrevisté. Algunas tuvieron una influencia enorme para terminar de formar mis ideas como persona.

Al final de esa década, en el 2000, apliqué para una maestría en Europa, o lo que yo pensaba en aquel entonces era Europa. Cuando llegué a Inglaterra, o mejor dicho la Gran Bretaña, entendí que es una isla que se siente muy independiente del Continente, sin embargo es al mismo tiempo uno de los países más importantes de la Unión Europea, por su fuerte economía.

Aquí contraje matrimonio y formé una familia con la cual resido en la multicultural y compleja ciudad de Londres.



Una boda real... mente cibernética PDF Imprimir E-mail
Londres, INGLATERRA - Sociedad
  
Domingo, 01 de Mayo de 2011 02:31

El Príncipe Guillermo y Kate Middleton abrieron un nuevo capítulo en la historia familiar de la monarquía del Reino Unido con dos aspectos: una boda sin mucha ostentación pero digna, y dejando atrás, en el pasado, el récord de telespectadores que vieron la boda del Príncipe Carlos y Lady Diana, para establecer un marca superior de ciberespectadores.

Firmas de Internet, alrededor del mundo, indicaron que la boda rompió récord teniendo la más grande audiencia en vivo online o “livestream”, particularmente en las redes sociales que iban dando cuenta de lo que se registraba. Aunque todavía no se sabe a ciencia cierta la cantidad completa  de visitantes por Internet al evento, los expertos estiman que compitió con los 70 millones que atrajeron eventos pasados como el Mundial de 2010 y la toma de posesión de Barack Obama. 

Aunque sencillez pudiera ser una característica difícil de establecer tratándose de una boda real, esto fue lo que definió el estilo de la llamada "boda del siglo",  para no abusar de los impuestos que pagan los ciudadanos en esta época de crisis que vive Gran Bretaña.

Algunos comentaristas de medios indicaron que en ese estilo, sencillo, se casó la Reina Isabel II, después de la Segunda Guerra Mundial.

Y esto quedó establecido en todos los detalles de la reciente boda real, sobre todo con el tan esperado vestido de la nueva duquesa de Cambridge, elegante y  sencillo en comparación con aquel tan suntuoso que llevó Diana de Gales cuando se casó con el Príncipe Carlos.

Definitivamente fue una boda moderna, ya que por Internet se pudo ver la localización de todas las fiestas que se organizaron en Inglaterra para celebrar el evento, tanto institucionales como particulares. Los medios online reportaron 5 mil fiestas en total. Esto aparte de la masa humana que se congregó en las calles cercanas a la Abadía de Westmister y los cientos de invitados de lujo que presenciaron la ceremonia en el interior del recinto.

Todo ello  muestra que  el pueblo de Inglaterra recibió el evento con júbilo a pesar del costo. Como dijo el Arzobispo de Canterbury, quien casó a la pareja: “Este es un día de esperanza”. En otras palabras, un momento de felicidad en tiempos difíciles.

Además, recordemos que en Inglaterra no hay suficientes celebraciones nacionales para festejar. No hay 4 de julio, como en Estados Unidos; no hay Día de la Bastilla, como Francia; ellos, los ingleses, sólo tienen bodas reales.

Desde que la pareja anunció su compromiso hasta este viernes pasado que se casaron, resultaron increíbles las coberturas hechas por las diferentes  cadenas de televisión, pero sobre todo el bombardeo diario en Internet.

Los artículos más curiosos que aparecieron online, por ejemplo, fue varios, entre los que destaca uno sobre esculturas en plátano de los novios; pizzas conmemorativas; fotos de los más bizarros objetos que se vendieron a los turistas; los platos y tazas con las fotos de los novios; las bolsas, los sombreros y toda una industria de la boda real. 

De hecho este viernes pasado, las tiendas del West End (la parte mas turística de Londres) esperaban una inyección de 50 millones de libras extra con medio millón extra de compradores.

Los rostros de los novios, eternizados en una toalla de té con la bandera Union Jack de Gran Bretaña, es una pieza de colección muy significativa, ya que alguna vez las hermanas  le dijeron a la misma Diana: “tu cara está en las toallas de té, ya no te puedes rajar”. (The Guardian, 29 Abril 2011)

Por supuesto muchos objetos creados son precisamente para reírse, que no es para nada un insulto, y son muy bien aceptados, como el humor británico; es parte de su cultura.

Pero ¿qué es lo que hay detrás de un evento de esta magnitud que genera tanta euforia y atracción, con sus casos extremos, como la chica americana que renunció a su trabajo para venir a Inglaterra, porque su jefe no le dio permiso para viajar; o la mexicana que hizo huelga de hambre para ser invitada a la boda, en vez de hacer huelga para lograr algo más productivo y en beneficio de otros?

El caso más tierno es el de un hospital en Kampala, Uganda, donde una doctora británica, que trabaja con niños enfermos, dijo al Servicio Mundial de la BBC, que a petición de sus débiles y severamente malnutridos pacientes, tendrían una fiesta donde dos niños representarían a los novios y los médicos los dejarían comer pastel y dulces por un día.

En mi opinión el video ganador del concurso de  reporteros, que lanzó CNN para enviarlo como parte del equipo de cobertura, ganó porque explica esa fascinación internacional con la boda real, ya sea televisada o a través de la red.

El reportero, en una parodia,  lleva a su novia a Inglaterra a comprar todo souvenir posible, ésta sueña con ser princesa desde que era niña (hasta se compra coronita en el video) y en la boda ve reflejado su sueño.

Esto es particularmente acentuado en lugares donde de hecho no hay monarquía, ya que los ingleses aunque les gusta tener sus monarcas, de repente no los toman muy en serio.

Por este aspecto un comentarista de CNN  dijo claramente que la mayoría de la gente que vería la boda serían mujeres.

Esto puede tener sentido en otros países, pero para los ingleses no es únicamente el sueño de ser princesa; sino todos, hombres, mujeres y niños querían ver el matrimonio de su futuro rey y reina.

Lo cierto es que televisada o muy difundida por Internet, esta boda movió a toda Inglaterra, la proyectó a nivel internacional y no sólo dejó el sabor de los cuentos escritos en que verdaderos príncipes y princesas cumplen su sueño de amor rodeados de lujo y elegancia, sino que también trajo el inevitable recuerdo de Lady Diana, personaje que para muchos que la conocieron o supieron de su existencia, estuvo presente en todo momento de este evento, una vez más luego de tu trágica muerte hace 14 años.


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La boda de Guillermo dará estabilidad a la familia real inglesa PDF Imprimir E-mail
Londres, INGLATERRA - Sociedad
  
Miércoles, 08 de Diciembre de 2010 23:01

La boda de Guillermo y Kate Middleton dará felicidad al pueblo de Inglaterra, después del escándalo que causó hace años el famoso triángulo de Diana, Camila y Carlos. Esta futura boda es algo bueno y esa es la opinión más difundida en este país, desde que se anunció.

Así es, el Principe Guillermo y su prometida Kate se casarán el 29 de abril próximo en Westminster Abbey, lugar donde se casó la misma Reina Isabel, la reina madre y donde fue el funeral de la princesa Diana, madre del novio.

Es el pensamiento común que este matrimonio no arreglado dará estabilidad a la familia real y mejorará su imagen, tan invadida de escándalos matrimoniales.

En este país, el fabricante de cerámica Aynsley ya produjo las primeras piezas conmemorativas de la futura boda, como tazas, platos y demás, como en su tiempo se diseñaron las de Diana y Carlos.

A pesar de la crisis económica que también azota a este país, estoy segura que a la gente le encantaría tener una boda grande como la del padre y madre de Guillermo, quien es el heredero de la corona, alguien a quien quieren mucho, ven guapo, estable y decente... después de todo ¡qué importan los impuestos!

Esa es una diferencia con el resto de Europa, en Inglaterra es la familia real de la que se está hablando y los impuestos no se discuten, a los ingleses les gusta tener su familia real.

Europa en cambio es mas liberal, ha tenido muchos movimientos contra la aristocracia, la Revolución en Francia, la República en España, etcétera, son otras cosas las que importan más.

Sin embargo a largo plazo este matrimonio tendrá un gran impacto en la forma cómo la gente verá a la familia real en el futuro.

A continuación explico: En Inglaterra, como en otros reinos, desde que existe la realeza, matrimonio siempre implicaba la adquisición de poder de una de las partes.

Si el soberano se casaba con un miembro de una familia aristócrata inglesa, ésta última tendría gran influencia en el gobierno, aún en el Siglo 20, en una boda que todavía tenía los tintes de matrimonio arreglado, Carlos y Diana, ella de apenas de 18 años y miembro de la familia Spencer, al parecer más vieja que la familia real, por cierto.

Y ¿qué pasó? La Spencer le robó cámaras, se hizo más popular que él y le causó muchos dolores de cabeza. 

Por eso, por mucho tiempo las princesas y príncipes germanos de pequeños principados eran la elección favorita para los matrimonios arreglados en Inglaterra, ya que nunca causaron grandes problemas, como por ejemplo el Príncipe Albert de la reina Victoria.

Fue también esta cuestión de poder la razón por la cual la Reina Elizabeth I nunca se casó ni con noble francés ni español, porque Inglaterra, entonces pequeña, hubiera sido dominada por Francia o España.

En vez, Elizabeth, la reina Virgen, como se le llamó, hizo de Inglaterra un país independiente y próspero.

Ciertamente para la familia real esta boda Windsor-Middleton traerá algo de estabilidad, pero a largo plazo, al casarse miembros de esta familia con gente de clase media. La distancia que existe entre ellos se va a hacer más pequeña y entonces los que pagan impuestos empezarán a preguntar: "¿por qué?". Y la visión de los descendientes de la familia real será lógicamente distinta también.

Algo que noto en algunos países de Europa, es que hay un poco de fascinación por la familia real inglesa que es todavía bien real. Pero eso está a punto de desaparecer.

Detrás de una vitrina en Francia alcanzo a ver el encabezado de la famosa revista "Paris Match" que dice: "Ella será la reina de Inglaterra".

Sí, Kate Middleton será la primera reina de Inglaterra que no es de sangre azul, como comúnmente se dice.

En general la imagen de eta chica en Inglaterra es de una muchacha muy normal y jovial; la favorita para ser fotografiada por las revistas tipo Hola de España. Le aclaman, por ejemplo, su gusto en el vestir y demás coqueterías y poses.

Su normalidad encaja muy bien con la familia real, porque según observo, es muy "normal" también; no hay intelectuales o demás en esa casa.  La excepción es el Príncipe Carlos, el único excéntrico.

Tanto expectación causó el matrimonio del Príncipe Carlos con la muy aclamada Diana, que la Reina Isabel ha dado su aprobación para llevar a cabo tales cambios, sobre todo porque Middleton ha llevado su rol de novia del príncipe de manera muy discreta.

Esta chica no es la primera de clase media que se casa con un príncipe, la anterior fue la hoy Condesa de Wessex, Sophie Rhys-Jones, notable por ser profesionista y de familia no aristocrática. La diferencia era que su esposo, Edward, no estaba en primera línea al trono, como Guillermo.


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El tradicional té inglés... PDF Imprimir E-mail
Londres, INGLATERRA - Sociedad
  
Domingo, 10 de Octubre de 2010 21:02

¿Y cuánto le cuesta a usted al año pertenecer a este club?

“Bastante hija, bastante…¿Te gustaría tomar una taza de té?”. Eso es lo que me contestó la nonagenaria abuela de mi marido en una de las ocasiones que nos invitó a tomar el té en el exclusivo club de tenis al cual pertence.

Esta respuesta evasiva es muy común: los ingleses se distinguen, sobre todo las pasadas generaciones, por no hablar cómodamente sobre dinero, pero se diferencian aún más por cortar las más desagradables conversaciones con la más agradable de las preguntas: "¿te gustaría una taza de té?".

Invitar a tomar una taza de esta bebida es una forma elegante que los ingleses utilizan para cambiar de tema, para evitar conversaciones incómodas, o simplemente para romper el terrible silencio que algunas veces se da en reuniones sociales.

Después del agua, ésta es la bebida más consumida en el mundo y todos los tés se derivan de la planta Camellia Sinensis.

Los tipos de tés se dividen, de acuerdo al proceso de la hoja, en blancos, verdes, “oolongs” y negros. Los otros, de sabores o infusiones, no se derivan de esta planta.

Los principales productores del té son India, China, Sri Lanka y hay 3 mil variedades, nombrados generalmente como los vinos, por la región donde crecieron, por provincias, propiedades y promotores.

Por ejemplo el Assam viene de esa provincia de India, mientras que el Darjeeling viene de Bengal. El Earl Grey, derivado del Darjeeling, se llama así por el nombre de su promotor.

En Inglaterra, la gente recurre al té en momentos de gusto, alegría, reencuentro, celebración, festividad, como escape a su clima frío con una taza caliente, pero también recurre a él en duelo, para tranquilizarse o para olvidarse de las penas.

Y es esencial también en momentos de crimen. Basta ver las series televisivas y detectivescas de la Señorita Marple, basadas en los libros de la famosa escritora Agatha Christie, en la cual muchas pistas se encuentran a través de conversaciones a la hora del té.

Si hay visitas en casa inglesa, una invitación a tomar el té es sumamente importante como parte de las reglas sociales.

El té ofrecido en casa puede ser muy sencillo acompañado de un pastel, o más sofisticado con bocadillos pequeños, generalmente de pepino y de puré de huevo.

Pero también estos varían de un sitio a otro, por ejemplo, en ciertos lugares de Cornwall (suroeste de Inglaterra), se ofrecen una especie de bolos llamados "scones", en ingles, que son parecidos a los bisquetes de México y los acompañan con crema y mermelada. Solamente los estudiantes, escasos de dinero, tomarán la bebida a secas.

Pero en este tipo de reuniones, no sólo es importante el te, sino la ceremonia en sí, la manera cómo el anfitrión presenta y sirve todo; qué pasteles o canapés ofrece. Es todo un aspecto ceremonial que tiene lazos con el pasado.

Aunque sus historias están ligadas con el origen del té en China, la ceremonia inglesa es mundana al tratar de mostrar los "mejores manteles” muy diferente de la mundialmente conocida ceremonia del té japonés,  que es más espiritual.

El tiempo más tradicional para tomar el té en Inglaterra son las 4 ó 5 de la tarde. Una de las historias en Gran Bretaña es que fue Anna Russell, séptima duquesa de Bedford, quien inició esta especial costumbre de tomarlo en las tardes, por ahí de 1840, acompañando la bebida con bocadillos para poder calmar el hambre entre la comida servida a las 12 del día  y la cena, que en Inglaterra se sirve a las 8 de la noche.

Según la historia, en este país durante un tiempo se trató de evitar la importación de té, pensando que como bebida de gozo causaría problemas sociales, así que no fue hasta la muerte del líder puritano Oliver Cromwell y su anuncio en The Gazette, el 2 septiembre de 1658, cuando apareció el primer anuncio de esta bebida y, por ende, nació oficialmente esta institución británica.

Para finales del Siglo 19, el menú para el té incluía café (para herejes), "bread pudding" (capirotada inglesa), al menos cinco tipos de lonchecitos, oyster vol-au-vents, pollitos, cremas, cuatro mermeladas, varios pasteles, hojaldres salados, dulces y un Claret y Porto.

Bien, pero ¿donde tomar el te en la actualidad? Personalmente en Londres puedo recomendar el Landmark Hotel, ideal para charlar con 2 ó 3 amigos, que recientemente introdujo el té especial para personas con alergias a los alimentos.

En los Jardines Kew, si se va con niños, es excelente tomar el té, pero en todos lados de Londres se pueden encontrar pequeños establecimientos o “tea rooms” que ofrecen esta bebida en un ambiente tranquilo.

Por supuesto está el Hotel Ritz, que ganó el premio Tea Council’s Top London Afternoon Tea, en 2004, si uno quiere impresionarse por el lujo; y el Fortnum and Mason, si se desea ir de compras y además saborear un tesito.

Y para acompañar la comida con historia, está el Bramah Museum del té y café, así como el más famoso salón de té en Gran Bretaña, el Willow Tea Room, en Glasgow, diseñado por el famoso arquitecto Mackintosh.


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